Esta casa está en el Barrio Gótico de Barcelona, un sitio lleno de historia y de arte. Mis clientes son una familia multicultural, así que el reto era unir dos culturas en un mismo espacio sin que compitieran.



Cómo nace el proyecto
El proyecto nace con la idea de unir culturas, historias y símbolos. La casa está en el Barrio Gótico, y ese entorno tan lleno de identidad marcó el punto de partida: si el lugar tiene tanta historia, la casa también tenía que tenerla.
Me inspiré en tres referencias de lugares y épocas distintas: la Columna del Infinito del escultor rumano Constantin Brâncuși, el símbolo solar de las puertas de Maramureș y la arquitectura gótica que da nombre al barrio. Parecen muy distintas, pero las tres hablan de continuidad, de elevarse y de algo espiritual. Además, las tres tienen un trasfondo artesanal, y por eso me identifican: trabajo con las manos y con materiales naturales.
De esas tres referencias salen tres formas que se repiten en toda la casa: la columna, el arco y el círculo. No copio estilos; los reinterpreto con sencillez.
Por qué el patio
El patio circular es el punto de partida. Representa el símbolo solar y el ciclo de la vida. Quise que fuera el corazón de la casa: desde la cocina, el salón o los pasillos puedes verlo y llegar a él.
El patio funciona como un circuito. Das la vuelta y, desde donde estés, accedes a otras estancias. El recorrido nunca se termina y siempre vuelve al mismo punto. Es un espacio cerrado y abierto a la vez: te recoge, pero siempre te deja ver el cielo y el verde.
Por qué tanta luz: quería que la naturaleza formara parte de la vida diaria. Por eso hay ventanales grandes, incluso en los baños, que dan a patios o a zonas con plantas. Desde dentro siempre se ve el verde, la luz y el paso del día.
En la fachada, el número tres aparece con tres columnas, como en la arquitectura gótica y en la Columna del Infinito. El metal recuerda el material de Brâncuși, y la puerta tiene un gran círculo como tirador, que es el símbolo solar.

Las estancias

Patio interior


Es el centro de la casa y el circuito del que hablo arriba. Las cristaleras se sostienen con columnas de madera que reinterpretan la Columna del Infinito, para traer calidez y lo artesanal al proyecto.
Separador


Nada más entrar, las columnas separan los espacios sin cerrarlos. Es la zona de entrada y sala de arte: la clienta es artista y quería que sus obras tuvieran protagonismo desde el primer momento. Las tres esculturas repiten el número tres.
Salón


Aquí se nota más la inspiración gótica. En una pared hay tres arcos decorativos, como las hornacinas de las catedrales. Las mesas, las lámparas y los elementos circulares hacen referencia al símbolo solar.
Cocina


Las lámparas suspendidas recuerdan a la columna, los muebles llegan hasta el techo para dar altura y la geometría se mantiene limpia y sencilla.
Comedor


Las cortinas de suelo a techo alargan visualmente el espacio y aportan ligereza, con un lenguaje más actual. La idea de la cocina se mantiene aquí.
Pasillo


Los pasillos son un recorrido expositivo: amplios, con muros libres para obras de arte, y con la luz natural y el ritmo de las columnas acompañando el paso.
Lavandería


Formas limpias y los mismos materiales del resto de la casa.
Dormitorio principal


En las habitaciones las referencias se suavizan. Aquí los paneles decorativos llegan hasta el techo, recordando la columna, y la madera y la piedra mantienen el vínculo con la naturaleza.
Baño principal


Dos espejos con forma de arco gótico enmarcan la luz que entra desde el patio. Es una manera sutil de unir lo simbólico con lo funcional.
Dormitorio de invitados


Una habitación sencilla, con los materiales cálidos y naturales de la casa.
Baño de invitados


Un baño pequeño, con los mismos materiales del resto de la casa.
Dormitorio infantil


La forma del arco se vuelve más redondeada y suave, para adaptarse al espacio y a la edad. Mantiene los tonos cálidos, la madera y los elementos circulares en lámparas, tiradores y alfombra.
Baño infantil


Un baño pequeño, con los mismos materiales cálidos de la habitación infantil.
Baño de cortesía


Un baño pequeño, resuelto con los mismos materiales de la casa.
Taller


Un pequeño taller con una claraboya que deja ver el cielo directamente. Es una manera de mirar hacia arriba, igual que la columna de Brâncuși, que se eleva sin fin.
Zona exterior


En el patio exterior, las columnas vuelven a aparecer como separadores visuales entre las zonas de descanso y la vegetación.
Historia, cultura y naturaleza se unen en un mismo discurso. No se trata de copiar estilos, sino de reinterpretarlos desde la emoción, la forma y la sencillez. Una casa pensada para vivir rodeada de arte, de símbolos y de sentido.
Daniela Salagean · Interiorista y artesana de la madera
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